México recibió un ballenato de goles

La selección mexicana de fútbol, en su intento por mostrar autoridad rumbo al Mundial que coorganizará en 2026, sufrió una dura lección de fútbol ante Colombia. En un amistoso que terminó siendo una pesadilla, el Tri fue bailado al ritmo de ballenato por una selección cafetera que, con mayoría de suplentes, dio una verdadera exhibición en suelo mexicano.
Los dirigidos por el técnico azteca nunca encontraron el rumbo, mientras los colombianos jugaron con soltura, precisión y una alegría que contrastó con el desconcierto del cuadro local. El marcador final, México 0 – 4 Colombia, reflejó la diferencia abismal entre ambos equipos.
La prensa mexicana, acostumbrada a cantar el Cielito Lindo, esta vez solo pudo escuchar los goles de Colombia resonar en su propio estadio. Una muestra más de que México puede ser grande en la Concacaf, pero ante el fútbol de élite sigue siendo una selección más, incapaz de competir con la intensidad, la técnica y la jerarquía sudamericana.
El baile terminó con sabor a humillación y ritmo de ballenato, una melodía que se escuchó fuerte desde Bogotá hasta cada rincón donde el fútbol verdadero se celebra con pasión.




