Obdulio Varela, el capitán que silenció el Maracaná en 1950.

Los Mundiales han sido una fábrica de emociones, alegrías y lágrimas que quedan marcadas para siempre en la historia del fútbol. Tras el parón provocado por la Segunda Guerra Mundial, el deporte volvió a darle esperanza al mundo con el Mundial de 1950, donde nació una de las gestas más grandes de todos los tiempos.
Obdulio Jacinto Muiños Varela, conocido como “El Negro Jefe”, fue el capitán que silenció a más de 200 mil almas en el estadio Maracaná. Su liderazgo era absoluto; cuando hablaba, todos escuchaban. Con la selección uruguaya disputó 45 partidos oficiales y dejó un dato histórico: Uruguay nunca perdió un partido mundialista mientras él estuvo en la cancha entre 1950 y 1954. Además, anotó 9 goles con la celeste.
A nivel de clubes defendió los colores de Montevideo Wanderers y Peñarol, donde se convirtió en máximo ídolo histórico. En su carrera jugó 341 partidos oficiales y marcó 20 goles. Antes de salir al campo en aquella final histórica ante Brasil, dejó una frase inmortal: “No miren para arriba, el partido se juega abajo… los de afuera son de palo”. Palabras que quedaron grabadas para siempre en la leyenda del Maracanazo de 1950.



