DestacadosInternacional

El Atleti ya está en octavos de la Champions League

Atletico-Madrid-s-Raul-Garcia-_54393836135_54115221152_960_640El Atlético saltó al Vicente Calderón sabiendo que lo ocurrido en San Petersburgo les dejaba el objetivo al alcance de la mano. Simeone, fiel a sus hábitos, huyó de revoluciones. Apostó por un once reconocible para olvidarse de esta competición ya hasta febrero. La única licencia que se tomó fue la de sentar a Villa para salvaguardar la frescura que empieza mostrar el Guaje. La apuesta salió redonda. Ya están en octavos. Y como líderes. Junto al Bayern, los únicos de la competición que han ganado los cuatro partidos jugados

El Austria de Viena, cenicienta de la competición, pisó el Calderón con ganas de firmar su gran noche en esta competición. Salió soñando con ofrecer la sorpresa. Aguantaron diez minutos. Sólo eso. Y ante un Atleti que jugó todo el partido a medio gas. Tampoco necesitó más. Inercia de campeón.

Diez minutos fueron los que tardaron los austriacos en mostrar que del centro del campo hacia arriba tienen ideas que pierden efectividad cuando atrás se cuenta con una zaga tan blanda. El Atleti, que había salido menos enchufado de lo habitual, necesitó únicamente un córner botado por Koke y mal defendido por los locales, para que Miranda anotase su segundo gol en la competición. El brasileño remató a placer en el área pequeña.

A ese primer golpe, trataron los visitantes de responder con el único destello de calidad que dejaron en el Manzanares. Murg recogió un balón en el área para girarse y probar a Courtois. A partir de este momento, el Austria de Viena ya no hizo nada merecedor de leerse en estas líneas.

El vendaval colchonero, capitaneado por Diego Costa y un mejorado Adrián, comenzó cuando a los 24 minutos, el brasileño mostró sus habilidades fuera del área. Se deshizo por banda de su marcador para poner un centro medido a Raúl García quien, entre dos centrales, se impuso para batir a uno de los pocos que se salvó en el equipo de Bjelica, Lindner.

Para cerrar el primer acto, el Atleti mostró otra de las cualidades que le hace tan peligroso: el recorrido de sus laterales. Un balón centrado por Juanfran, fue rematado por Adrián dentro del área, repelido por el meta austriaco y aprovechado por el lateral izquierdo, Filipe Luis.

Con el asunto finiquitado, Simeone aprovechó para hacer lo que se supone que hará a partir de ahora en esta fase de grupos: repartir descanso entre los más habituales y minutos entre los que vienen reclamando más protagonismo. Óliver Torres, Guilavogui y el Cebolla. El charrúa fue el que más picante le puso a una cita que tomaba ya tintes demasiado anodinos. Permitió primero el uruguayo lucirse a Lindner con un fuerte disparo desde fuera del área. Y, más tarde, fue objeto de un penalti que derivó en el único lunar de la noche. Diego Costa volvió a fallar desde los once metros para su desesperación. A partir de ese momento, el ’19’ sólo buscó un gol que acabaría, como no, llegando. Contó, para ello, con la ayuda de un destacado Óliver.

Artículos relacionados

Back to top button