La 10 del Barcelona ya no tiene dueño

La 10 del Barcelona ya no tiene dueño
El recorrido del dorsal número 10 en el equipo blaugrana ha perdido relevancia. Para Hansi Flick, el gran valor está en el trabajo colectivo: hacer un buen partido sin Lamine Yamal demuestra que el Barça ya no depende de una sola figura.
La magia del 10 se fue con Lionel Messi, y hoy la camiseta parece más una carga que un honor. ¿Fue un error colocar semejante responsabilidad sobre un chico de apenas 18 años? ¿O solo un capricho de directivos desesperados por tapar el vacío que dejó el astro argentino?
Lo cierto es que el 10 ya no brilla como antes. Se ha vuelto irrelevante, uno más en la plantilla. La meta del cuerpo técnico es clara: sumar y ganar, construir un equipo de resultados positivos. El legado de Messi es eterno, pero en el presente del Barcelona, el dorsal ya no manda, manda el fútbol colectivo.




