La Remontada.

El equipo azulgrana recibía al conjunto teutón obligado a sumar tres puntos en la Champions League, una competencia que en los últimos años le ha provocado más de una lágrima. Sin embargo, la nueva generación de la Masia no conoce la palabra rendirse, y su técnico, el “Loco” Flick, se los recuerda en cada charla: nunca bajar los brazos.
El duelo no fue sencillo, pero el Barça mostró carácter. Con dos goles del francés Koundé, el cuadro culé logró darle vuelta al marcador y venció 2-1 al Frankfurt, resultado que le permite avanzar posiciones en la tabla y mantenerse firme en la lucha por la clasificación.
“No hay tiempo para lamentaciones; aquí el tiempo es para corregir, competir y sumar”, aseguró el técnico azulgrana tras la victoria. Una remontada que vuelve a encender la esperanza europea en el Camp Nou.




