Internacional

Xavi: “Ojalá llegue a ser el próximo Guardiola del Barça”

1418811900_858535_1418812057_noticia_grandeEl centrocampista del Barcelona, Xavi Hernández, repasó la actualidad tanto personal como culé en una entrevista en donde el de Tarrasa habla entre otras cosas de la consulta catalana, del auge de Podemos o de qué hará cuando cuelgue las botas.

España y Cataluña: “Yo fui a votar el día 9 porque lo considero un paso importante para Cataluña. Pedimos una consulta legal y oficial, y nos la deberían dar. Es tan sencillo como si te llama un amigo y te dice que se encuentra mal, y tú le cuelgas el teléfono. Eso le pasa a Cataluña con España. Somos amigos, conformamos un mismo país: escúchalo. Pero parece que se empeñan en negarnos todo. Si es un asunto que se resuelve dialogando. Vamos, yo lo veo así. Necesitábamos votar y ser escuchados, comprendidos. Sólo eso”.

Cuando gritó “¡Viva España!”: “Lo sentí así. Bueno, quizá veníamos de habernos tomado unas cervezas, pero quise decir también viva el fútbol español y nuestra selección, que nos ha dado tanto”.

El crecimiento de Podemos: “Yo creo que España necesita un cambio. No sé cuál, pero lo necesita. Hemos pasado 30 años de un partido a otro, prácticamente, y te das cuenta de que nos han engañado”.

La corrupción: “Ves que la corrupción que ha habido, hay y espérate…, das el voto y te llevas un chasco muy grande, la verdad”.

Es un futbolista diferente: “Existe el tópico de futbolista, analfabeto y tonto, pues no es así. También hay gente que le gusta presumir, pero como en todo. Hasta existen políticos ostentosos y humildes. Yo soy natural, no me gusta esconderme de nada. Cada uno, lo que necesite”.

Balón de Oro. “Yo, de verdad, he tenido la suerte de superar mis sueños. Nunca me habría imaginado llegar a estar en el podio de un Balón de Oro como candidato y así ha sido, en mi vida lo pensé. Supera mis expectativas, soy inmensamente feliz por lo que he conseguido. Colectivamente lo hemos ganado todo, era impensable. Si me lo dicen en 2004, cuando me criticaban tanto en el Barça como en la selección, no me lo hubiera creído”.

¿Se acaba su vida futbolística? “Me queda poco fútbol, está claro. Lo noto en mi cuerpo, me cuesta más recuperar, debo dosificar el esfuerzo, no tengo la chispa para jugar cada tres días. Lo noto”.

¿Se vive eso con naturalidad o con trauma? ¿Anteponiendo la inteligencia quizás a las sensaciones? “Vas madurando. Los futbolistas lo hacemos antes de tiempo. Por suerte y a base de castañazos, al ser juzgados constantemente. Es la vida. Recibimos desde jóvenes. Yo ya me lo planteé en la Eurocopa de 2012. Se lo dije a Vicente del Bosque: “Mira, ya no disfruto tanto y prefiero dejar paso…”. “Pero qué dices, hombre. ¿Te ha entrado la depresión?”. Y yo: “No, que no, míster, es que lo he razonado mucho”. Y él: “Pero, por Dios, si aquí eres muy importante…”. Después, claro, de lo vivido en Brasil, si lo hubiera sabido, me habría retirado entonces. Pero también es verdad que estos dos años los he vivido con una ilusión tremenda, aunque salió todo al revés”.

Dentro de 5 o 6 años, ¿a lo mejor estamos hablando del Barça de Xavi como hablábamos del de Guardiola? “No lo sé, hombre, ojalá. Más en esta casa, lo que sea”.

¿Se iba a Nueva York? “A punto estuvimos este verano, fue Luis Enrique quien me convenció para que me quedara. Nos íbamos ya. Fue muy claro: si te lo mereces, vas a jugar. Pues como ha sido toda la vida, ¿no? Fue muy honesto”.

¿Recuerda esa situación en la que usted debía sustituir a Guardiola en su posición y todo el mundo malmetía? Ahora estará usted viviéndolo desde el otro lado. ¿A quién ve con posibilidades? “Estaba claro que usted iba a ser el héroe. Difícil, pero eso me condicionó a la hora de jugar, buscaba ser yo mismo y los demás me veían como el nuevo Guardiola. Perseguía la naturalidad. Decir yo ahora a quien veo como sustituto sería soberbio por mi parte. Miras en el Barça y los hay que pueden hacer carrera 10 años: Busquets, 26 años; Sergi Samper, Iniesta, Rafinha…”.

¿Volverá Thiago? “Lo veo difícil, una vez te has ido, volver, es difícil. Pero hay un nivel extraordinario y si miramos a la selección, vemos que el fútbol español ha crecido, pero a un estado fabuloso, porque nos lo hemos creído”.

Iker Casillas y usted se empeñaron en pacificar el ambiente tras aquellos Madrid-Barça en la época de Mourinho? “Me llamó él diciendo que qué pasa. Yo le respondí: “¿Todo bien?”. Y él me saltó: “No, todo bien, no”. Nos soltamos de todo. Bueno, lo normal, ¿no? Pero al final convenimos en que no podía ser, que estábamos dando una imagen malísima, pena daba. Que trataríamos de calmar los ánimos, hablar con nuestros compañeros y tranquilizarnos. Era una imagen muy floja para el fútbol mundial, nos miran críos de todo el planeta. Se fijan en nosotros, en cada gesto”.

Artículos relacionados

Back to top button