Honduras Soccer en la Historia de los Mundiales.

Hablando de los capitanes campeones del mundo, llegó el turno del hombre que convirtió el Mundial de México 1986 en una historia eterna: Diego Maradona.
“Por los pibes” fue la frase que resonó durante todo el proceso mundialista de Argentina. La albiceleste tenía más que un capitán; tenía un líder obsesionado con darle a su país la gloria de volver a ser campeón del mundo, dedicando aquella lucha a los jóvenes argentinos caídos en la Guerra de las Malvinas.
Diego disputó los siete partidos de titular en México 86. En varios encuentros jugó con el tobillo ensangrentado después de recibir durísimas patadas. Era la única forma que encontraban los rivales para intentar detener a aquel genio extraordinario. Pero mientras más golpeado estaba, más grande se hacía su espíritu competitivo.
Quizá muchos de los pibes caídos en Malvinas nunca pudieron enterarse de otro héroe argentino, uno que no combatió con fusil, pero sí con goles, asistencias y magia apuntando al arco rival.
Con la camiseta albiceleste, Maradona disputó 91 partidos oficiales, anotó 34 goles y entregó 29 asistencias. Pero los números quedan pequeños cuando se habla del espíritu guerrero, la pasión y el corazón inmenso del Diego, uno de los nombres más eternos en la historia del fútbol mundial.



